martes, 15 de abril de 2014

SIGO EN LA CARRETERA


Como Miguel Ríos, “vivo en la carretera” como metáfora de que sigo sobrevolando los cuarenta ya que, ayer, cumplí cuarenta y tres añitos como cuarenta y tres soles. Y como certeza, porque ayer también salimos de viaje para las frías tierras del Norte donde pasamos la Semana Santa, con lo que me pasé casi todo el día de mi cumpleaños en ¡la carretera!
Es lo que se le ocurrió al cachondo de mi marido cuando le dije que vaya día de cumpleaños que me iba a pasar. “Como Miguel Ríos, en la carretera” me dijo tan ancho. Y, para alegrarme el camino y hacerlo más especial, pues me cantó junto con los churumbeles el “Feliz en tu día” de Miliki.  ¡Manda huevos!
Pero no acabó ahí el súper cumpleaños, no. Os diré que los únicos regalos que recibí fueron el de mis padres, que padres no hay más que unos, el de mi buena amiga murciana que me hizo muchísima ilusión y, el del concesionario de motos donde se compró mi marido el quad por su cumpleaños que es en breve también y que tuvieron a bien regalarme el casco. ¡Manda huevos doblemente!
Claro. Es tan difícil poder prever el regalo de cumpleaños de tu mujer teniendo en cuenta que celebro el cumpleaños cada año ¡el mismo día!
Pero yo no me enfado, no. Que ya sabemos que lo importante es que estamos todos bien y con salud. Y que estoy rodeada de mis hijos y mi marido que me quieren con locura. ¡Qué más se puede pedir!
¡Y una leche! Yo te voy a decir qué más se puede pedir: un abrigo de Zara, unos pendientes de Suarez, una sortija de Pomellato, un bolso de firma, la que sea que seguro que me gusta, unos zapatos, da igual la marca porque me privan todos…
Y no es que yo sea materialista, no. Es que, como a todos, me gustan los regalos porque también significan que piensan en ti y que se acuerdan de ti y que se preocupan por ti.
Y, además, ¡qué leche! ¡qué también soy materialista!

P.d.: Esta semana cambio los días de publicación, con vuestro permiso. Escribiré mañana en Labores en Red y aquí, el jueves y el sábado. Besitos para todos y ¡pasarlo teta corneta!

viernes, 11 de abril de 2014

EL TABACO


Ayer estuve viendo de nuevo el programa “Ochéntame otra vez” en el que trataban “Los Años Duros” en los que ETA mataba a persona por semana y, en los que las huelgas generales y los conflictos sociales para adaptar y modernizar nuestra sociedad a la europea eran una constante.
Años duros, no se si más que los de ahora y tampoco quiero entrar en eso. Pero lo que sí me llamó poderosamente la atención frente a la época que vivimos actualmente fue, el tabaco.
Anoche pude ver y comprobar cómo nos hemos adaptado a la situación de ahora, en la que el fumar en un plató de televisión o en un restaurante, es totalmente imposible. Sin embargo, en los ochenta, los políticos fumaban ¡hasta en un debate televisivo!
Me flipó ver a Carlos Solchaga, Ministro de Economía durante el gobierno de Felipe González, durante un debate en televisión frente a Marcelino Camacho, dirigente de C.C.O.O fumando como un carretero y con su cenicerito típico y más ochentero todavía de cristal labrado en su mesa de debate.
Y ya fue el colmo ver a Fernando Morán, Ministro de Asuntos Exteriores, dando unas declaraciones a los periodistas ¡sin quitarse el cigarro de la boca!
Realmente impactante.
Frente a aquello y en comparación con lo de ahora, me quedo con lo de ahora.
Siempre recuerdo a la madre de una amiga del cole que fumaba y mucho pero, siempre elegante, nos decía que por la calle una señora no fumaba. Lo recordaré siempre.
Yo he fumado. Durante una etapa de mi vida, más joven, vivía con una gran fumadora. Yo no quería que ella se sintiera culpable porque yo había empezado a fumar con lo cual, siempre tenía una cerveza en la mano y el cigarrito en la otra. Así, ella pensaba y aceptaba que yo sólo fumaba cuando estaba de cañas.
Pero llegó un momento que decidí elegir entre alcohólica o fumadora. ¡Las dos cosas era demasiado! Y preferí ensuciarme los pulmones.
Fueron unos cuantos años hasta que, en su boda, me pegué semejante atracón de tabaco que la resaca fue tan asquerosa que no quise volver a fumar. Y así fue.
Mi marido siempre dice que es un fumador en excedencia.
El tabaco no es bueno y eso lo sabemos todos. Tampoco es bueno el alcohol pero yo pienso tomarme unos mojitos con mis amigos este finde. ¡Sin duda!
Los extremos son malos pero, a lo mejor, el extremo de ahora frente al tabaco sí es bueno. Y lo digo pensando en mis hijos. Haré todo lo posible para que ellos no cojan un cigarro en la vida. Y si la sociedad y las leyes y las normas me ayudan a ello pues, ¡benditas sean! ¿no?

miércoles, 9 de abril de 2014

"LABORES EN RED"


¡Hoy estoy que me salgo! ¡Súper contenta! Aquí tenéis a la nueva colaboradora del blog “Labores en Red”. ¡Yujuuuuu!
A partir de hoy mismo, que ya he publicado, voy a escribir todos los miércoles una entrada sobre maternidad y niños. Además de la que, por supuesto, seguiré escribiendo aquí.
Labores en Red” es un blog chulísimo en el que no sólo encontraréis información sobre labores y/o manualidades sino también sobre cocina y niños.
Es un blog, en definitiva, al que merece la pena que echéis un vistazo y que lo disfrutéis día a día.
Para mi, es una primera puerta a un mundo que se abre lleno de posibilidades y que me ayuda a ver mucha más luz de la que veo ahora con mi blog, que ya es bastante.
Escribir esta bitácora personal es, hoy por hoy, mi profesión. La que realmente me gusta. La que me ha gustado toda la vida. Por la que hago muchas cosas en mi vida. Para darle contenido. Para darle alegría y buena honda. Para poder transmitiros mi filosofía de vida que por otro lado, es bastante simple, y es:
Disfrutar de la vida. Buscarle el lado positivo. Sacar de todo una buena moraleja. Y aprender.
Y estoy segura que, gracias a esta colaboración en “Labores en  Red” voy a aprender mucho. Y a disfrutarla mucho también.
Ahora sólo espero vuestros sinceros comentarios y que me sigáis también ¡por aquellos lares!
Gracias de corazón a Labores en Red por contar conmigo y mil gracias a tod@s por vuestro apoyo.

lunes, 7 de abril de 2014

LA EDAD MADURA DE LOS HOMBRES


Cartel de No es tan fácilNo si visteis anoche la película de la 1 de Meryl Streep. Yo ya la había visto pero como me gusta tanto ella pues, ¡me la tragué otra vez!
Se titula, “No es tan fácil”, y trabaja junto a Alec Baldwin y Steve Martin.
Trata sobre un ex matrimonio cincuentón que, después de llevar diez años divorciados, tienen una aventura durante la graduación universitaria de su hijo pequeño.
No es que vaya yo a adentrarme ahora en el mundo de los cincuentones y eso, que ando aguantando la crisis de mi marido que cumple los cincuenta a finales de mes. No. Bastante tengo, por ahora, con sobrevolar los cuarenta.
Y tampoco pretendo hablar sobre el tema “divorcios y divorciados”. Tema harto delicado que siempre termina perjudicando a los más vulnerables, los niños.
Pero, la peli me hizo pensar sobre dos temas (más) muy distintos que nos separan del género masculino:
El primero, que mi marido no vería dos veces la misma película por mucho que le hubiera gustado y yo puedo verla, no dos, ¡chorrocientas si me gusta! Incluso cuando no es un peliculón como el de ayer. Aunque sea una comedia tonta que me ha hecho pasar un buen rato, puedo verla repetidamente sin casarme.  Y además, disfrutarla.
Para él, eso es algo impensable y además, una perdida de tiempo.
Y segundo, la falta de independencia de los hombres. Es difícil encontrar a un hombre que sepa y al que le guste, estar sólo.
De hecho, teniendo en cuenta que tengo padre, dos hermanos, once tíos y un marido, todos lógicamente en edad adulta física al menos (la mental pues ¡de aquella manera!) Y por tanto, se podría decir que cuento con una muestra considerable, he de confesar que sólo dos tíos y porque no les quedó más tu tía, saben o sabrían estar solos.
Y no digo yo que la soledad impuesta me guste pero, esa soledad en la que tienes tiempo para ti, en la que sólo piensas en ti, y haces lo que realmente te apetece sin intentar agradar a nadie más que a ti misma, a mí ¡me da una envidia!¡Un gustirrinín! Y, en cambio mi marido,  se lleva a un churumbel hasta para ¡comprar el pan!
Y me da la sensación que, a medida que vamos cumpliendo años y nos vamos adentrando en la época madura de nuestras vidas, en vez de acercar posturas y formas de ver la vida, nos vamos alejando más. En el sentido figurativo me refiero.
Ellos se vuelven cada vez más dependientes: de sus esposas, o de sus hijos, o de sus nietos o ¡de quién se tercie! Pero solos, ¡ni en pintura! 
Y vosotr@s, ¿qué opináis?  ¿es real esta falta de independencia masculina o es sólo un tópico?

viernes, 4 de abril de 2014

COLLAGE DE CONTENIDOS


capitan_america_soldado_de_invierno_cinemanet_cartel1Os voy a contar un poquito de todo. ¡Allá vamos!:
De restaurantes: he estado en dos que no me han parecido en ningún caso la pera limonera. De los dos me quedo con Eccola que es donde fui a cenar con mis amigas del cole. Y lo más destacable además de la comida que también estaba rica, es la fauna pija que habita el lugar. ¡Tremendo! Y yo, ¡sin mis tacones! No sabía que el sitio eran tan “chupilendi” y me fui con la manoletina, mona eso sí, pero planita, planita. ¡Parecía la madre de todos! Y encima, ¡sin botox! Que de eso había también de lo lindo. De verdad que hacía tiempo que no estaba con tanta tonería por metro cuadrado. ¡La leche!
El otro restaurante es Seis50. Fui con mi marido a comer y bien, pero no para tirar cohetes.
Esta noche voy con mis amigas de siempre a otro que se llama Blanca6 pero ya os lo contaré en otra entrada.
De marchuquis: Mis amigas del cole son una cuarentonas marchosas y después de cenar, fuimos a un bar de copas que se llama Déjate Besar y que ponían música buenísima “de nuestra época” (siento decirlo de esta manera porque nos caen años encima a cascoporro) Yo no estuve mucho porque al día siguiente los niños y el marido me despiertan temprano y ¡lo odio! Pero no es por la edad, al menos esta vez no. No me ha gustado ni cuando tenía veinte años. Yo si salgo y me acuesto tarde es para no madrugar. Si al día siguiente tengo obligaciones y no puedo repanchigarme lo que me de la gana, no disfruto lo mismo. Soy así de pava, ¡qué se le va a hacer!
De series: Tengo unas amigas que no ven la tele y a mi me flipa. ¡A mi me chifla la tele! He de reconocerlo. Tengo todas las noches de la semana emparejadas a una serie. Lunes, Velvet. Martes, Los Misterios de Laura. Miércoles, Con el Culo al Aire (¡qué viva mi tocaya!). Jueves, House of Cards. Y Viernes, lo peli que decidamos en familia.  No me puedo imaginar mi vida sin la tele. Es fuerte lo se pero es que tampoco creo que sea necesario vivir sin tele. Como todo en esta vida, tiene sus inconvenientes y sus ventajas. Los abusos en todo es malo tanto por exceso como por defecto.
De pelis: Fuimos con los niños a ver la peli del Capitán América. Para mi gusto pelín larga y un poco liosa pero como el Capitán América está bueno, la aguanté estupendamente. Ahora que yo soy más de Thor, ya lo sabéis.
Hace tiempo que no voy de Cine Mañanero como habréis podido comprobar, pero es que mi última acompañante también ha encontrado trabajo. Y es que, voy a tener que hablar con el INEM para llevarme una comisión porque amiga que me acompaña de Cine Mañanero, amiga que encuentra trabajo a la tercera sesión. Tal cual. No será que no os lo digo. La que quiera encontrar trabajo pronto que se venga de Cine Mañanero conmigo y en tres semanas, ¡zasca! ¡nuevo trabajo al canto!
Y creo que por hoy, es todo. Espero que paséis un fin de semana feliz. Y que la semana que viene nos sigamos viendo por aquí. Oye, y si alguno queréis ser el seguidor/a 107, sólo tenéis que darle al “Participar en este sitio” y ¡voilá! ¡Habréis conseguido vuestra buena acción del día! ¡Gracias! ;D