miércoles, 19 de junio de 2013

Y MÁS AUTÓGRAFOS

Pero en este caso, robados.

Y ¿por qué robados? Porque el famoso que firmó dicho autógrafo tuvo que aguantar la matraca de los niños durante su comida familiar del domingo.

Os cuento.

Quedamos para comer con unos amigos que tienen una niña y un niño de la misma edad que mis dos hijos mayores. Y quedamos para comer en un sitio del que no recuerdo si ya os he hablado y que se llama Filandón

Es un restaurante familiar de buena cocina y con un estupendo jardín en el que los niños juegan mientras tú tienes una agradable sobremesa con tus congéneres de misma edad.

Supuestamente.

Una de las dos fotos que le hizo
Y, ¿por qué digo “supuestamente”? Porque durante toda la sobremesa, el único momento tranquilo desde que vieron a Xabi Alonso (el famoso torturado) fue, la visita al cuarto de baño.

¡Qué martirio! Que si mamá mira que foto; que si ahora le he hecho esta otra; que si acompáñame a que me firme un autógrafo, que si mamá por favor, hazlo por mí; que mamá que quiero un autógrafo y me da vergüenza…

Lógicamente, los padres nos negamos a acompañarles y además, les pedimos encarecidamente que le dejaran tranquilo. Que estaba con su familia y que tenían que respetarle.

Pero nada. Que vuelta la burra al trigo. 

Que mamá por favor que yo quiero un autógrafo. Y yo, que nanaina. Si no lo hice cuando tenía su edad, ¿lo iba a hacer ahora con cuarenta y dos años a mis espaldas?

Llegó un momento que estuvimos apuntito de levantarnos y acercarnos a él para pedirle (más bien, rogarle) que la próxima vez que fueran a comer, pidiera un reservado y no la mesa justo en frente de la zona de recreo de los niños. ¡Qué también hay que ser masoca! Por su bien y por el nuestro, sobre todo.

Por fin, los niños tuvieron el valor de pedirle el autógrafo que firmó con pelín desgana y ¡se fueron tan contentos!

De hecho, mi hijo lo ha guardado en su Caja de los Tesoros donde se guardan las cosas más importantes de su infancia. 

Os dejo una foto del dichoso autógrafo para que valoréis “el tesoro”… ¡Manda narices!

lunes, 17 de junio de 2013

DE GYMKANAS, TRICOTADAS Y AUTÓGRAFOS



El pasado sábado fue el típico día gymkana de los que mi marido odia, no sin razón…

Empezamos el sábado relativamente tempranito. 

Después de hacer las camas, la niña y yo nos fuimos camino de La Tricotada Solidaria. Llegamos sobre las doce y estuvimos hasta la una y media. Pasamos un ratito muy agradable con un montón de gente tejiendo al mismo tiempo en el Día Internacional de Tejer en Público unido con una acción solidaria con la Asociación de Pacientes con Cáncer de Tiroides. Vamos, lo que ya os conté en otro post hace unos días. 

El Parque de El Retiro es tan bonito que todo junto, en general, fue súper especial. 

Yo hice de profe de la niña pero, como es lógico y teniendo en cuenta que soy malísima como alumna, como profe soy peor y en vez de parecer que la niña está tejiendo, parece que entra a matar directamente. Con la tontería, pasamos un buen rato madre-hija que necesitan y necesitamos tanto. 

Os dejo algunas fotos en las que podéis verme totalmente concentrada y a la niña a lo Manolete…

Mientras tanto, los niños y el padre hicieron la comida y se dieron un chapuzón en el agua gélida de la piscina recién inaugurada.

Comimos a las dos y a las tres salí corriendo con el mediano porque tenía que dejarle en un cumpleaños. Volví y, después de un ratito de relax (y de siesta del pequeño y el padre), nos pusimos de nuevo en marcha y de nuevo al Retiro a la Feria del Libro porque la niña quería que le firmara el libro “Canciones para Paula” su autor, Blue Jeans.

Como leéis. No os habéis equivocado. Tranquil@s. Yo tampoco le conocía. 

Blue Jeans es el de la gorra
Después de dos horas en una cola con una amiga de la niña y su madre y otras tantas niñas más y sus respectivas madres, me quedo claro quién es Blue Jeans.

No sé cómo será como escritor porque no he leído ninguna de sus novelas. Claramente, no debe ser malo por la cantidad de seguidor@s. Lo que sí me quedo claro es que es un hombre muy amable que les dedicó un tiempo a las niñas y que ellas se fueron tan felices y contentas.

Además, siempre es mejor que esperan durante dos horas en una cola por la firma de un escritor a que esperen en bragas y sujetador a la entrada de una conocida marca de ropa para conseguir mayor descuento, ¿no?

No. No me he olvidado del mediano…

Mientras esperábamos en la Feria del Libro, se hizo la hora de recoger al mediano. Así que, ¡de nuevo en marcha! el padre sólo porque el resto seguíamos en la cola...

El padre salió corriendo al Paseo de la Castellana a por el niño y después, de vuelta al Retiro a recoger al resto de la familia.

Llegábamos a casa a eso de las diez de la noche con una sensación algo televisiva de ¡prueba superada!

Y el domingo, ¡más y mejor! Pero eso lo dejo para el siguiente post. Espero que la intriga os corroa y volváis a visitarme…

jueves, 13 de junio de 2013

LET HER GO

Un poquito de buena música que hace tiempo que no subo ningún vídeo.

En este caso, la recomendación ha venido por parte de mi churumbel de nueve años. Le enseñaron la canción en el cole y él, bien conoce los gustos musicales de su madre.

Es Passenger y canta “Let her go

Al principio te extraña la voz del muchacho pero luego, resulta realmente agradable.

Os dejo que la disfrutéis.


martes, 11 de junio de 2013

EL MOVIMIENTO MARUJA VISITA LA FERIA DEL LIBRO, ¡UN AÑO MÁS!



Ha sido un placer como siempre. Pasear entre libros por el madrileño Parque del Retiro es un placer incuestionable. Y si hace una mañanita rica, ni frio ni calor, es un doble placer. Y si desayunas donde desayunamos nosotras, ¡es un triple placer!

Al grano.
 
Empezamos el día en Harina, en la Plaza de la Independencia, 10. En la Puerta de Alcalá para todos aquellos, madrileños y no madrileños, que no sepan que esa plaza se llama Plaza de la Independencia.
 
Harina es un sitio chulísimo, decorado estupendamente, en blanco y con plantas como se lleva ahora pero donde prima, sobre todo, la calidad de sus productos.

Me zampé una pedazo tarta de chocolate que ¡quitaba el “sentío”! como dicen en el Sur. No es que estuviera rica, es que estaba ¡riquísima! Y hubiera seguido con la tarta de zanahoria; otra de chocolate y frambuesa que lucía espectacular; varias de manzana que tenían una pinta de aúpa; un cheesecake de babear… 

Pero es que si tirabas para la parte de salado era otro paraíso comestible. 
 
En fin, ¡todo buenísimo! (y como se nota que voy teniendo hambre…)

De allí, nos fuimos a mi querida y adorada, Feria del Libro

Este año iba buscando el libro de una buena amiga (y antigua compañera del cole) que se llama Kika Baeza y su libro se titula “Amar con los brazos abiertos”. Y lo encontré y lo compré, por supuesto.

Ahora sólo me queda leerlo. Estas vacaciones cae seguro.
 
Es un libro en el que se “nos abre la puerta para entender y sentir cómo podemos vivir con gusto la crianza y la maternidad”

Yo, realmente, ya no tengo ninguna intención de criar a más hijos. Con tres creo que ya he cumplido con España, la patria y el Rey, pero sobre maternidad creo que nunca se deja de aprender y siempre es bueno conocer diferentes puntos de vista que te den otro enfoque a lo que tú haces lo mejor que sabes y puedes.

También compré un libro divertido para el pequeño de la familia. “Roly Poly Jungle” escrito por Kees Moerbeek y que la gracia está en que no es un libro normal si no un cubo que se va abriendo y vas descubriendo los animales de la Jungla. ¡Ah! Y está en inglés.

He hecho las fotos lo mejor que he podido para que lo veáis, o al menos, os hagáis una idea.

Este fin de semana termina la Feria del Libro, os animo desde aquí a visitarla y si antes queréis tejer un ratito, no os olvidéis de la Tricotada Solidaria. ¡Es por una buena causa!

jueves, 6 de junio de 2013

UN DIA COMPLETITO

Uno de los dos días que mi madre estuvo en el hospital, mi sobrina y yo nos hicimos las locas, dejamos a la yaya con uno de sus queridos hermanos y nos hicimos una escapada para comer en un restaurante al que ya le había echado el ojo.

Se llama Cheese Bar y está situado en la calle José Abascal, 61.

Como os podréis imaginar por el nombre, es un restaurante especializado en quesos. Y los tiene de todos los tipos, ¡doy fe!

Estaba todo buenísimo. Desde la mantequilla que te ponen con el pan, pasando por un aperitivo por su parte que no llegué a saber qué era pero que estaba buenísimo, después por la Coca de Tomate y Mozzarella que estaba deliciosa, llegando a un Meloso de fideua con alcachofa caramelizada que estaba espectacular para terminar, en un New York Cheesecake del que no dejamos ni las migas. Por supuesto, ¡todo en honor de mi santa madre!

El sitio además, está decorado con muy buen gusto y tiene un jardín vertical (no sé si habéis ido hablar de estos jardines pero ahora están muy de moda) precioso.

Pasamos un rato buenísimo tía-sobrina y luego volvimos al hospital donde nos dieron la grata noticia de que ya nos íbamos a casa.

Yo de allí, tiré para el colegio a recoger a los niños porque además nos había invitado SANTAGLORIA (gracias a la profe Siona, todo hay que decirlo) esa misma tarde a un taller de decoración de galletas “Galletas con mi Mamá” impartido por la galletera Belén Hernández en el VIPS de Velázquez.

SANTAGLORIA es un referente en panadería y pastelería artesanal que tiene bastantes tiendas en Barcelona y ahora están buscando su huequito aquí en Madrid con un corner dentro del mismo VIPS de Velázquez y con una tienda propia situada en la calle Ortega y Gasset, 29.

No creo que vayan a tener ningún problema aquí en Madrid (ni en ningún sitio) porque tienen cosas realmente ricas y apetitosas. Os animo a visitarles y probar cualquiera de sus productos. ¡Todos buenísimos!

Por otro lado, los niños y yo pasamos una tarde divertidísima “glaseando” galletas. 

La niña decoró muchas galletas y muy bien, como era de esperar. Los niños guarrearon lo que pudieron, decoraron como les dio la gana sin hacer ni caso a Belén y sobre todo, metieron todo lo que pudieron el dedo en la glasa para chupárselo y ponerse ciegos a azuquita rica, como era de esperar.

Por mi parte, yo me lo pasé bomba viendo a los niños y conociendo a otras cuatro madres blogueras:



¡Encantadoras!
 
Me hubiera gustado darle un poquito más al palique con ellas pero ¡fue imposible! Entre tanto niño que reclamaba nuestra atención y con las prisas “maternales” de tener que volver a casa para “deberesbañocenacama”...

Eso sí, seguro que tuvieron “dulces sueños”.